martes, 07 de febrero de 2012
ContactoLa ilustración y la masonería rescataron de los baúles de la antigüedad, un auténtico arsenal simbólico para poner en escena sus ideales. Las corridas de toros que habían llegado hasta el siglo XVIII al amparo de la Corte, con una estética caballeresca, adoptan poco a poco las nuevas formas que el pueblo llano y los ilustrados les van incorporando.
Nace el "vestido de luces", se crean las plazas de toros y la lidia, antes destinada únicamente a las suertes caballerescas, cae en las manos de los toreros de a pié, que escriben sus propias tauromaquias.
Y es entonces cuando nacen algunos enigmas: ¿Por qué siempre hay tres toreros, seis toros, tres tercios, tres terrenos y tres alturas en los tendidos? ¿Por qué las corridas comienzan precisamente a las cinco de la tarde?
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